{{featured_button_text}}

ATLANTA — A un inmigrante que viaja al sur para trabajar en

las fábricas empacadora de pollo, no le toma mucho tiempo descubrir cómo

conseguir un empleo, incluso sin un estatus legal para trabajar en Estados

Unidos.

Al llegar a Mississippi el año pasado, Beatriz, una

guatemalteca de 22 años, se enteró rápidamente que todo lo que tenía que hacer

era comprar documentos falsos y presentar una solicitud en una de las muchas

plantas donde las revisiones superficiales y pocas preguntas son la norma.

Así que pagó a un hombre mil 500 dólares por una credencial

de la Seguridad Social falsa, una tarjeta de identificación a juego con su foto

y un nuevo nombre: Brandy.

En cuestión de días, consiguió trabajo cortando y pesando

pollo en Pearl River Foods en la ciudad de Carthage.

"No es un secreto. Casi todos trabajan con otro

nombre”, dijo. "Todo lo que hacen es verificar tu número de Seguro Social

y tu identificación con otro nombre y listo".

Como una de las 680 trabajadoras detenidas este mes por

Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) en redadas

masivas en plantas avícolas en todo Mississippi, Beatriz habló a condición de

que solo se le identificara por su segundo nombre ya que estaba admitiendo un

delito y no quería dañar su caso de inmigración.

La operación expuso el uso extendido de trabajadores no

autorizados en la industria avícola a pesar del sistema federal conocido como

“E-Verify”, el cual fue dado a conocer hace más de una década para garantizar

que los posibles contratados pudieran trabajar legalmente en Estados Unidos.

Mississippi requiere que todos los empleadores privados

utilicen E-Verify, pero la ley no se cumple de manera uniforme. Un estudio

reciente de Pew Charitable Trusts encontró que menos de la mitad de las

personas contratadas en el estado en los últimos años fueron examinadas.

E incluso cuando los empleadores utilizan el sistema, este tiene

una gran debilidad bien conocida por quienes trabajan en las fábricas empacadoras

de pollo: no detecta cuándo un solicitante de empleo está utilizando la

identidad de otra persona.

"Sería difícil diseñar un sistema más ineficaz que

E-Verify", bromeó Alex Nowrasteh, director de estudios de inmigración en

el Instituto Cato, un centro de estudios libertario con sede en Washington. “El

sistema solo verifica los documentos que uno entrega. No verifica al trabajador

y ese es el defecto fatal".

Algunos trabajadores sin estatus legal toman prestadas las

identidades de sus amigos. Otros pagan por la identificación robada de

ciudadanos desconocidos o muertos. Mientras tanto, algunas compañías usan

E-Verify de manera inadecuada, y otras sin escrúpulos pueden aceptar documentos

sospechosos mientras afirman que usan el sistema.

No se ha acusado a ejecutivos ni gerentes de las empresas

que fueron blanco de las redadas en Mississippi: Koch Foods, Peco Foods, PH

Food, A&B y Pearl River Foods.

Pero en declaraciones juradas, funcionarios federales de

inmigración dijeron que tenían motivos probables para creer que durante años las

cinco habían contratado a sabiendas a inmigrantes presentes en el país de

manera ilegal. Agregaron que desde 2002 habían arrestado o encontrado a más de

360 ??inmigrantes sin estatus legal que afirmaron trabajaban en plantas

procesadoras de pollo de Peco Foods o Koch Foods.

PH Food subcontrató a a una empresa para que llevara su nómina

que "no cumplió" con el memorando de entendimiento de E-Verify,

aseveraron los investigadores en las declaraciones.

Peco Foods contrató a una mujer dos veces con dos

identidades diferentes, y uno de los empleados de recursos humanos de la

compañía señaló en una conversación grabada en video que "a la gerencia no

le importa" emplear trabajadores con documentos falsos.

Una mujer guatemalteca, Ana Santizo-Tapia, declaró a las

autoridades de inmigración en mayo que cuando inicialmente solicitó un empleo en

Koch Foods, un empleado de Recursos Humanos le dijo que sus documentos no eran

"buenos" y rechazó su solicitud. Entonces se convirtió en María

Gómez, pagando un total de 950 dólares por un certificado de nacimiento, una

tarjeta del Seguro Social y una identificación con foto falsos.

Tres semanas después, según la declaración jurada, el mismo

empleado de recursos humanos de Koch le dio el empleo.

Santizo-Tapia dijo a las autoridades que un supervisor de la

planta de Koch le preguntó si llevaba un brazalete de control electrónico en el

tobillo, como es común entre los inmigrantes que han sido atrapados sin papeles

y están esperando los procedimientos judiciales.

Cuando ella contestó que sí, el supervisor le indicó que

necesitaba mantenerlo cargado. Agregó que "él sabía que ‘ellos’ eran

pobres y vinieron a Estados Unidos a trabajar".

Jim Gilliland, portavoz de Koch Foods, enfatizó que la

compañía había cumplido atentamente con E-Verify, usándolo para descalificar a

unas 400 personas que buscaron empleo desde 2016.

El problema, explicó, no es solo que el sistema no detecta

el fraude, sino que también existe una tensión entre las leyes de inmigración

para verificar la elegibilidad laboral y las leyes federales sobre

discriminación por origen nacional.

"Si solicitamos más documentos de los que se supone que

debemos o nos negamos a contratar a un trabajador sobre la base de que proviene

de otro país, somos responsables de la cláusula de exceso de documentación que

forma parte de la ley federal de discriminación", detalló Gilliland.

"No podemos hacer eso. Debemos tomar una decisión justa y en eso ayuda el

sistema E-Verify".

Comentó que si un prospecto tiene un dispositivo de

monitoreo en el tobillo, eso no era una razón para negarle el empleo.

"Si ves algo que crea sospechas, o que crees que podría

ser cuestionable, y respondes a eso después de que la persona ha presentado dos

formas de identificación que claramente le autorizan para el empleo, eso

constituiría una discriminación", puntualizó. “Así son las cosas”.

Durante décadas, la ley federal no prohibió la contratación

de personas en el país sin estatus legal.

Las primeras sanciones para empleadores se establecieron en

1986 como parte de una ley de reforma de inmigración y amnistía que fue firmada

Keep reading for FREE!
Enjoy more articles by signing up or logging in. No credit card required.

por el presidente Reagan. Como concesión a los poderosos cabilderos empresariales,

las multas eran bajas y eran difícil procesar a los empleadores porque la ley

requería que el gobierno demostrara que habían "empleado a sabiendas"

a personas que estaban ilegalmente en el país.

E-Verify fue lanzado formalmente en 2007 después de un

programa piloto de una década.

Toma los nombres, números del Seguro Social y otra

información de identificación que los posibles empleados presentan a los

empleadores y verifica esa información en los registros de la Administración

del Seguro Social y el Departamento de Seguridad Nacional. Hay una respuesta en

un plazo de 24 horas.

Pero el sistema no ha cumplido su promesa.

Aunque todos los contratistas federales deben usar E-Verify,

solo nueve estados lo requieren para la mayoría o todos los empleadores

privados. Y una auditoría de 2012 encargada por los Servicios de Ciudadanía e

Inmigración de EU, encontró que las personas ilegalmente en el país lo evadían de

manera rutinaria.

Mark Reed, ex jefe superior del Servicio de Inmigración y

Naturalización (predecesor de ICE) dice que el gobierno federal ha sido

consciente de que el sistema es vulnerable al fraude de identidad. En 2003,

casi mil 300 trabajadores que fueron arrestados en redadas en las plantas

empacadoras de carne de Swift & Co. en el Medio Oeste habían pasado una

inspección de E-Verify.

Hace aproximadamente una década, relató Reed, fue invitado a

Koch Foods para explicar lo que su empresa de consultoría con sede en Tucson

(que asesora a las empresas sobre cómo evitar contratar a personas no

autorizadas para trabajar) podría hacer por la compañía.

Después de recomendar a Koch que estableciera un programa

que bloqueara el empleo de trabajadores no autorizados y que capacitara a sus empleados

sobre la mejor manera de detectar el fraude de documentos y realizara

auditorías frecuentes, aseguró que nunca recibió una respuesta.

"No nos volvieron a convocar", afirmó Reed.

"Los empleadores sabían que si nos contrataban perderían el acceso a un

gran grupo de trabajadores".

No todas las empresas fueron tan reacias. Tyson Foods, que

fue acusado en 2001 de conspirar para contrabandear personas de México para

trabajar en sus plantas en un caso que el gobierno federal finalmente perdió,

ha trabajado con Reed en los últimos 15 años para fortalecer su proceso de

elegibilidad laboral.

Hoy en Mississippi, es de conocimiento común entre las

personas de estatus ilegal en el país que no deberían molestarse en postularse en

Tyson.

Además de usar E-Verify, la compañía realiza auditorías periódicas

para asegurarse de que su fuerza laboral esté libre de trabajadores no

autorizados y requiere que los gerentes de contratación completen una sesión de

capacitación de cuatro horas sobre cómo detectar documentos falsos con lupas y

retroiluminación.

El gobierno federal ha intentado mejorar el sistema

agregando un programa conocido como RIDE, el cual vincula la identificación con

foto de la licencia de conducir a las bases de datos federales a las que accede

E-Verify.

Los expertos comentaron que el sistema podría mejorarse incluyendo

más información biométrica, como fotografías faciales y huellas digitales. Pero

eso probablemente requeriría la creación de un registro nacional como los que

se usaron durante mucho tiempo en gran parte de Europa.

Todos los ciudadanos estadounidenses y residentes legales en

Estados Unidos tendrían que registrarse y recibir una tarjeta de identidad

nacional, una medida que sería costosa y casi seguramente enfrentaría una feroz

oposición de una variedad de grupos preocupados por la privacidad y las

libertades civiles.

Nowrasteh sugirió que el sistema era defectuoso por diseño.

"Lo más extraño es que los defensores de E-Verify lo

describen como una bala de plata", describió. "Los feroces opositores

de la inmigración lo apoyan, creo, porque los hace ver duros con la inmigración

y no perjudicará a la economía porque no funciona. Entonces obtienen todos los

beneficios sin ninguna de las desventajas”.

Según expertos, una aceleración importante de la aplicación

de la ley de inmigración en el lugar de trabajo probablemente no tendría un

apoyo popular generalizado si perjudicara a las economías locales, generara una

ruptura en las comunidades y promoviera la división de las familias.

Algunos sugirieron combinar una aplicación más estricta con una

vía hacia la legalización, ya sea en forma de permisos de residencia y trabajo

temporales y renovables, o tarjetas de residencia y una eventual ciudadanía por

naturalización para los trabajadores que ya habían vivido en EU por cierto

tiempo.

"Hay muchas repercusiones económicas y sociales que

hacen que sea difícil aplicar una política aislada", indicó Madeline

Zavodny, economista de la Universidad del Norte de Florida. "Cuando tienes

una población de 10 (millones) a 11 millones de personas que se verían

perjudicadas por una aplicación seria, sería muy draconiano si no lo combinamos

con un programa de legalización".

Pero lo más probable, señaló, es que poco cambiaría en el

futuro cercano.

"La memoria pública es corta", argumentó.

"Una incursión única en Mississippi no tendrá un gran efecto, dados todos

los otros cambios que se han estado produciendo en la frontera que desvían la

atención pública".

Unas semanas después de que Beatriz fue liberada de la

detención con un dispositivo de monitoreo electrónico en el tobillo, estaba

pasando apuros para sostener a sus dos hijos pequeños a quienes cría sola.

Muchas plantas no estaban aceptando trabajadores con

monitores en el tobillo, dijo, pero esperaba que eso cambiara pronto.

"En este momento, estoy esperando que todo se

calme", afirmó. "Si las cosas vuelven a la normalidad, ¿tal vez una

empresa me acepte?"

Visit the Los Angeles Times at www.latimes.com

Be the first to know

* I understand and agree that registration on or use of this site constitutes agreement to its user agreement and privacy policy.
0
0
0
0
0

Load comments